IGLESIA DE SANTA MARÍA LA REAL DE OLITE

julio 18, 2014

HISTORIA

La iglesia de Santa María entra en laIglesia de Santa María la Real de Olite historia en el siglo XIII subordinada de la iglesia de San Pedro. Con el tiempo fue adquiriendo entidad y autonomía contando con vicario propio (siglo XV) y consiguiendo el rango de parroquia a partir de las disposiciones del Concilio de Trento (1545-1563).

Adosada al Palacio Real fue utilizada por los monarcas navarros en las grandes festividades y actos solemnes. El Palacio disponía de capilla propia, dedicada a San Jorge, y una tribuna particular cerrada con celosías en Santa María. Aquí se celebraron Cortes del reino, bautizos, bodas y exequias reales. Los monarcas navarros la favorecieron de una manera especial: apoyaron su construcción, erigieron altares y fundaron capellanías y cofradías. Escudos de los monarcas decoraban la fachada y la talla de la reina Doña Blanca preside el arco de entrada del atrio.

CONSTRUCCIÓN

Se iniciaron los trabajos en el primer tercio del siglo XIII por la parte de la cabecera, en un gótico incipiente todavía con influencias cistercienses, avanzando hacia la fachada que se acabó hacia el año 1300 ya en un gótico pleno. El atrio se añadió hacia 1432. En 1767-1773 se amplió la iglesia con la capilla del Cristo. En la década de los setenta del siglo pasado se derribaron los edificios sobre el atrio, el espacio de la sacristía pasó a formar parte del patio del Palacio y la capilla del Cristo se acomodó para sacristía. La torre aprovecha un primer cuerpo de un torreón romano de grandes sillares almohadillados; el remate es moderno (1918). La vidriera del rosetón (1998) es obra del vitralista local Alberto Chueca.

EXTERIOR

La fachada constituye uno de los conjuntos más significativos de la escultura gótica navarra. A pesar de la profusión decorativa mantiene un gran Portada de Santa María la Real de Oliteequilibrio y finura. Conserva restos de su policromía original. Se aprecia la intervención de diversos maestros y queda patente la influencia de talleres parisinos. En Navarra se repiten modelos parecidos en el Santo Sepulcro de Estella y San Saturnino de Artajona.

A ambos lados despliega un friso con el apostolado presidido por El Salvador, enmarcado por arquerías, de las que sobresale una jugosa ornamentación de animales fantásticos y diversos personajes. San Pedro y Santiago el Mayor a la izquierda y San Pablo, San Juan y El Salvador a la derecha, destacan del resto de apóstoles.

Las arquivoltas exhiben una exuberante y fina decoración vegetal a base de hojas de vid, roble, castaño, hiedra y cardo. El juego de luces y sombras le proporciona ritmo y efectos de claroscuro. Entre la hojarasca se localizan dos figuras orantes bajo doseletes, probablemente Juana I de Navarra y su marido el rey de Francia Felipe el Hermoso, quienes reinaban en Navarra en el momento de construirse la portada.

En los arranques de las arquivoltas se esculpen escenas que completarían el ciclo de la Infancia de Cristo del tímpano. En el lado derecho reconocemos a Herodes con un diablejo que le susurra al oído y los Reyes Magos; en el lado izquierdo varias figuras decapitadas de pastores-músicos.

Los capiteles de la derecha incorporan una escena de jugadores de dados peleándose, la Reprobación de Dios a Adán y Eva, dos frailes y la Virgen sedente con el Niño. Uno de los dos frailes representa a San Francisco de Asís, con la inscripción FRANCISCUS PETS en una filacteria, que bien se puede interpretar como Francisco peregrino o penitente.

Una risueña Virgen sedente con el Niño bajo dosel preside el tímpano, donde se escenifica la Anunciación, el Nacimiento de Cristo, la Matanza de los Inocentes, la Huida a Egipto, la Presentación de Jesús en el templo y el Bautismo de Cristo; todo ello culminado con dos claves decoradas: un ángel coronando a la Virgen y una preciosa máscara que representa al hombre de la primavera o “greenman“.Detalle, nacimiento, de la portada de la Iglesia de Santa María la Real de Olite

El dintel es una pieza singular llena de vida, en la que es difícil determinar lo real de lo simbólico. Como escondidos en un paraíso vegetal vemos a un hombre encaramado sobre una encina sacudiendo bellotas, un cazador que hiere a un venado, un ser híbrido tocando la cornamusa y un personaje burlesco danzando, un cuadrúpedo grotesco junto a personaje obsceno, un centauro arrodillado ante un ser híbrido de dama y reptil y dos jóvenes peleándose cabalgando sobre sendos leones.

Las jambas se decoran con una iconografía muy variada y cargada de simbolismo. Escenas del Antiguo Testamento, algunas del Nuevo Testamento, otras tomadas de la vida cotidiana, animales fantásticos y motivos decorativos arquitectónicos y vegetales se suceden sin un orden aparente.

Completan la fachada una cornisa decorada con hojarasca, entre la que sobresalen personajes extraños, y un gran rosetón de tracería trilobular.

A ambos lados del arco de entrada del atrio se alzan las figuras de Doña Blanca (hija de Carlos III el Noble) y la Virgen con el Niño. Ambas figuras descansan sobre ménsulas con las armas de doña Blanca y Juan II, Navarra-Evreux y Navarra-Evreux/Aragón-Castilla-León. Éste último se repite en el arco de entrada. La autoría de estas obras, de gran clasicismo, se atribuyen al taller de Johan Lome, maestro escultor de las obras reales.

INTERIOR

La iglesia es de una sola nave, de bellas y armónicas proporciones, formada por cuatro tramos desiguales con bóveda de crucería simple rematada por un ábside pentagonal. Exhibe un retablo mayor de estilo renacentista colocado en 1528, obra del pintor Pedro de Aponte, que también pintó los de Cintruénigo (Navarra), Ágreda (Soria) y Grañén (Huesca). Preside el retablo una hermosa talla gótica de la Virgen con el Niño (h. 1300), del llamado estilo vasco-navarro-riojano. Los cinco cuerpos verticales encierran 28 tablas pintadas al óleo.Retablo de Santa María la Real de Olite

  1. Pasajes de la Pasión: Oración en el huerto, Prendimiento, Flagelación, Ecce-Homo, Camino del Calvario y La Piedad.
  2. Vida de la Virgen: Abrazo ante la Puerta Dorada, Natividad de María, Inmaculada, Desposorios de la Virgen, Anunciación y Visitación.
  3. Vida de la Virgen – Infancia de Jesús: Nacimiento, Circuncisión, Adoración de los Reyes, Presentación, Huida a Egipto y Jesús entre los doctores.
  4. Pasajes de la Vida pública de Cristo: Bautismo, Transfiguración, Resurrección, Ascensión, Pentecostés y Asunción.
  5. Evangelistas: Lucas, Juan, Marcos y Mateo.

Las pinturas del guardapolvos en los dos pisos superiores acogen a los padres de la iglesia: a la izquierda San Ambrosio y San Gregorio Magno y a la derecha San Jerónimo y San Agustín; en los dos pisos inferiores tenemos cuatro santas vírgenes: a la izquierda Santa Bárbara y Santa Margarita (?) y a la derecha Santa Quiteria y Santa Engracia.

En la parte superior el apostolado con Cristo en majestad y los profetas Zacarías y Jeremías.

El retablo comparte influencias de la pintura italiana, flamenca y alemana. Aponte es autor de las escenas de la Pasión, donde se aprecia mayor riqueza compositiva y expresiva, tomados de grabados de Alberto Durero.

El retablo oculta las pinturas murales góticas que decoraban el ábside. En el primer piso figuran los apóstoles Pedro, Pablo y Santiago y en el segundo y tercero figuras mutiladas de dos profetas y ángeles.

En el muro de la Epístola se abría una tribuna con acceso desde el Palacio, decorado con un escudo policromado de Navarra-Evreux.

Una capilla alberga un pequeño retablo de comienzos del siglo XVII, obra de los pintores locales Juan de Frías Salazar y Francisco de Adán, presidido por una talla romanista de San Gregorio.

En el muro del Evangelio se halla un Crucificado de gran dramatismo, bajo la advocación de la Buena Muerte, gótico de mediados del siglo XIV relacionado con la plástica hispano-flamenca.

El coro acoge un órgano rococó de 1785.

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