La ciudad de Olite es cabeza y capital de la merindad de su nombre, instituida por Carlos III "el Noble" en 1407, y administrativamente pertenece al Partido Judicial de Tafalla.
El origen del poblamiento de la zona hay que remontarlo al Paleolítico Superior y con mayor presencia humana a partir del Neolítico. Varios asentamientos y abundantes hallazgos de material en sílex y cerámico atestiguan la ocupación desde tiempos prehistóricos.
Ya en tiempos históricos, los restos arqueológicos de época romana son más abundantes e importantes. A pesar de los claros vestigios romanos en el recinto amurallado y villas rurales no hay ninguna cita de esa época referida a Olite. La primera noticia escrita data del siglo VII, año 621, en que San Isidoro de Sevilla, en su libro "Historia de los Reyes Godos", nombra a OLOGICUS como ciudad goda -"Ologicus civitatem Gothorum"- fundada por el rey visigodo Suintila.
Es probable que el nombre de Ologicus, Oligitum, esté relacionado o haga referencia a "olivos", argumento que se ve reforzado por la presencia de un olivo en los diferentes escudos de la ciudad y el cultivo de olivos desde la antigüedad.
En la abundante documentación medieval se utilizan diversas variantes en la denominación del lugar: las formas romances OLHIT, HOLIT, OLLIT, OLIT o sus formas latinas OLETI, OLETO y OLETUM.
La forma actual de "OLITE", aparece documentada esporádicamente en el siglo XV y totalmente configurada en el siglo XVI.
En el siglo XVI surge el nombre de ERRI-BERRI dado a la entonces villa por Esteban de Garibay (1533-1599), "llamada de otra manera, Erriuerri, que quiere decir tierra nueva", topónimo del que no existe ningún testimonio anterior. Esta denominación será aceptada y difundida por diversos escritores románticos del siglo XIX.
Gentilicio: Los habitantes de la ciudad son llamados olitenses y olitejos/olitejas.